Lograr la independencia económica antes de que llegue el casamiento y los hijos es una apuesta dura para todos, por eso a continuación te damos una serie de ideas para que siempre tengas el control de tus finanzas personales desde temprana edad. Desde saber sacarle provecho a las tarjetas de crédito a cuidar tu cuerpo para el futuro.
Lograr la independencia, casarse y ahorrar para el futuro acarrean gastos que muchas veces no logras calcular porque te falta experiencia o desconoces los costos de las cosas.
A continuación una serie de ideas para que siempre tengas el control de tus finanzas personales desde temprana edad: 1- Asegurar tu cuerpo
Los jóvenes deben cuidar ante todo su cuerpo, que es la máquina principal para producir dinero.
Cuando se es joven, el retiro se percibe lejano; pagar un seguro de gastos médicos se considera obsoleto; el fondo de emergencia y la creación de un patrimonio son un mundo desconocido.
No obstante, es uno de los más grandes errores, pues si ya de por sí crear y formar un patrimonio es complejo, no tenerlo protegido es todavía peor.
Se recomienda invertir dinero en un seguro de gastos médicos, ya que conforme la edad el precio de cualquier cobertura es mayor y eventualmente las aseguradoras no ofrecen seguros a personas con enfermedades que existían desde antes.
Parte importante del seguro es hacer antigüedad para que cubra la mayor cantidad de eventualidades posibles. También se aconseja asegurar bienes como el automóvil y la casa.
Si acabas de salir de la casa de tus padres y en pos de la independencia estás alquilando, es importante identificar rápidamente las necesidades básicas a las que tenes que hacer frente.
Es fundamental hacer un presupuesto de lo que implica la independencia.
Sitúa primero tus gastos imprescindibles, como supermercado, comidas, transporte, comunicación o diversión, además de un ahorro mínimo, al menos para hacer frente a posibles contingencias.
Incluye también aspectos como mantenimiento, luz, gas, agua e, incluso, ayuda doméstica, si vas a contratarla, y el gasto inicial en muebles. Esto te dará una idea de cuánto es lo necesario para el pago del alquiler y de todo lo que implica. Con base en ese monto podrás recién empezar a buscar el departamento.
Si quieres reducir costos puedes evaluar la opción de un roommate o compañero nada más elige bien, porque no es lo mismo un buen amigo para la fiesta que alguien con quien convivir.
3- Matrimonio y el infalible presupuesto
Casarse trae consigo muchos gastos y es normal que al principio no se tenga dinero para ir de compras y que todo lo que se gane se invierta en la casa. Por eso se aconseja hacer un presupuesto antes de casarse y ver cuánto gana cada uno de los miembros de la paraje para saber a qué pueden hacer frente juntos.
Cuando sabes el dinero total con el que cuentas podes empezar a decidir cuales serán tus prioridades en gastos.
Llevar un presupuesto te ayuda a saber a dónde se va el dinero, te enseña a ahorrar más y te dice cuánto del monto total entre ambos puede ir para el disfrute personal.
De esta forma, cuando llegue tu sueldo sabrás que sólo puedes disponer de un porcentaje x, pues el resto ya está etiquetado.
Normalmente, las personas quieren empezar a crear un fondo para su retiro a los 55 años, cuando ya es muy difícil alcanzar un buen monto y es tarde para hacerlo. Por eso, es necesario destinar parte del ahorro personal, tan temprano como se pueda.
Si se empieza a ahorrar dinero desde los 20 años podrás crear un buen fondo que complemente tu futura jubilación.
Uno de los vehículos que permiten ahorrar son los planes personales para el retiro o seguros de retiro o renta vitalicia, cuyas aportaciones anuales pueden ser deducibles de impuestos (hasta cierto monto).
Igualmente, la Ley de impuesto sobre la renta te permite deducir tus ahorros para el futuro. 5- Que la tarjeta no te gobierne
Las tarjetas de crédito pueden ser de gran ayuda si se paga el total gastado a tiempo. De esta forma nunca pagarás intereses y el único cobro que deberás enfrentar es la renovación anual, que varía según la tarjeta, el banco y el plan sueldo que tengas.
Hay que recordar que las tarjetas te pueden servir para:
-Te ayudan a adelantar la compra de bienes y servicios para los cuales no tendrías el dinero suficiente a la mano.
- Obtienen más por tu dinero, es decir, que lo que pagas en efectivo lo puedes pagar con la tarjeta de crédito lo cual podría darte ciertas recompensas como descuentos, cuotas sin interés y devolución del IVA.
-Te ayudan a llevar un mejor control de gastos.
Si lo que buscas es llevar el control de tus gastos familiares mensuales, será irrelevante la tasa de interés porque cada mes vas a pagar la totalidad; más bien deberás poner atención a los premios que te dan los bancos cada vez que la usas.
Aunque se cree que entre más joven es la persona, más riesgos existen a la hora de invertir, la verdad, es que las inversiones son a la medida de cada uno.
Antes de invertir en algo arriesgado, busca un asesor que defina tu perfil como inversionista.
No está mal tomar el riesgo de invertir pero sólo si tus metas son a largo plazo y si no se tienen deudas que pagar.
A los jóvenes se les recomienda que ahorren el 10% de sus ingresos para lograr sus metas financieras.
Fuente: CNN Expansión
Posted via email from Educación financiera para nuestros hijos



